Cuando me hice cargo de la conducción de la fuerza, analizamos junto al ministro de Seguridad las necesidades de la población. Surgió la decisión de reasignar personal que trabajaba en las unidades especiales hacia las comisarías, porque los vecinos no llaman a estas divisiones cuando sufren un hecho delictivo. La idea principal es dotar a las comisarías de móviles y recursos humanos, para que puedan ofrecer una respuesta rápida al delito. La principal queja de los vecinos era que nadie acudía en su ayuda cuando lo precisaba. No se desarticulan las unidades especiales. Por ejemplo, la Patrulla Urbana se concentrará específicamente en las calles del microcentro. Nuestro trabajo es acercarnos al ciudadano y responder a sus requerimientos.